
Su historia es una poderosa lección sobre la capacidad humana para superar la adversidad, su impacto en la ciencia y la cultura popular es innegable. Desde su obra maestra Breve historia del tiempo, que popularizó conceptos complejos de física para el público general, hasta sus valientes pronósticos sobre el futuro de la humanidad, Hawking dejó una huella imborrable. Descubramos juntos los detalles de su fascinante vida.
El éxito de "Breve historia del tiempo"
La publicación de Breve historia del tiempo en 1988 marcó un punto de inflexión en la carrera de Hawking y en la divulgación científica en general. La obra, traducida a más de 40 idiomas y con millones de copias vendidas, logró una hazaña extraordinaria: explicar conceptos complejos de astrofísica, como el origen del universo, los agujeros negros y la expansión del universo, de manera accesible para el público no especializado. Hawking eliminó las complejas ecuaciones matemáticas, simplificando la información sin perder rigor. La única excepción fue la famosa fórmula E=mc², un icono de la física moderna.
El libro se convirtió en un fenómeno cultural global. Su éxito radicó en la capacidad de Hawking para comunicar ideas complejas de forma clara y atractiva, despertando la curiosidad de millones de personas sobre los grandes misterios del cosmos. El prologo de Carl Sagan, un renombrado astrónomo, añadió peso y credibilidad a la obra, contribuyendo a su inmenso éxito. El libro abrió las puertas a un público masivo, al abordar preguntas fundamentales sobre el tiempo, el espacio y la naturaleza del universo. La obra desafió las convenciones de la divulgación científica, demostrando que la ciencia podía ser atractiva y accesible para todos.
Su impacto fue revolucionario para la divulgación científica, demostrando que era posible explicar temas complejos de física y cosmología a un público general sin sacrificar el rigor científico. Este libro no solo vendió millones de ejemplares, sino que también inspiró a una nueva generación de científicos y entusiastas de la ciencia.
La vida de un científico excepcional
Stephen William Hawking nació en Oxford, Inglaterra, en 1942, en medio de la Segunda Guerra Mundial. Desde joven demostró una gran inteligencia y una pasión por la ciencia. Su educación en el University College de Oxford, donde se especializó en física, lo preparó para una trayectoria académica brillante. Sin embargo, a los 21 años, le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que le pronosticaron una vida corta.
Este diagnóstico cambió drásticamente su vida, pero no lo detuvo. Hawking se enfrentó a la enfermedad con una determinación asombrosa, superando las expectativas médicas y convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia y resiliencia. La ELA afectó gradualmente su movilidad, pero su mente permaneció aguda y productiva. Su lucha contra la enfermedad se convirtió en una parte esencial de su historia, inspirando a muchos a enfrentar sus propios desafíos con valentía. Su increíble vitalidad superó todas las expectativas, convirtiéndose en un referente a nivel mundial.
La combinación de su genio científico y su lucha contra la ELA lo convirtieron en una figura icónica, un símbolo de esperanza y perseverancia. Su vida fue un testimonio de la fuerza del espíritu humano.
La tecnología como aliada
A medida que la ELA progresaba, Hawking dependía cada vez más de la tecnología para comunicarse. Su silla de ruedas se transformó en una herramienta fundamental, equipada con un sistema de comunicación avanzado que le permitía expresar sus ideas. A partir de 1997, utilizó un sistema desarrollado por Intel, conocido como ACAT (Assistive Context-Aware Toolkit). Este sistema le permitía seleccionar letras y palabras utilizando los movimientos de sus mejillas, la única parte de su cuerpo que podía mover con facilidad.
El ACAT era más que un simple dispositivo de comunicación; era una extensión de su mente, una herramienta que le permitía interactuar con el mundo. Gracias a este sistema, Hawking pudo escribir libros, dar conferencias, participar en debates y comunicarse con personas de todo el mundo a través de internet y el correo electrónico. Esta tecnología no solo le permitió continuar con su trabajo científico, sino que también le abrió un nuevo mundo de posibilidades. La tecnología se convirtió en una herramienta esencial que le permitió compartir su conocimiento y sus ideas con el mundo.
La evolución de sus sistemas de comunicación refleja el avance tecnológico y la adaptación constante para superar sus limitaciones físicas. La determinación de Hawking por comunicarse, aun con las limitaciones de la enfermedad, fue un factor clave en su éxito.
Aportes científicos revolucionarios
Hawking dedicó su vida a la investigación en física teórica, centrándose en la relatividad general y la física de los agujeros negros. Su ambición era unificar la relatividad general y la mecánica cuántica, dos pilares fundamentales de la física moderna, en una única teoría que explicara el universo en su totalidad. En 1971, propuso la existencia de mini agujeros negros, objetos con una masa enorme pero un tamaño minúsculo, una idea que revolucionó la comprensión de los agujeros negros.
En 1974, realizó una predicción asombrosa: los agujeros negros, contrariamente a la creencia general, emiten radiación térmica, un fenómeno que se conoce como radiación de Hawking. Esta teoría, basada en la mecánica cuántica, implica que los agujeros negros no son completamente negros, sino que emiten energía y, eventualmente, se evaporan. Esta teoría, que aún no se ha podido comprobar experimentalmente, es una de sus contribuciones más importantes y revolucionarias a la física. Su trabajo desafió las ideas establecidas sobre los agujeros negros, generando un debate científico que continúa hasta nuestros días.
Su nombramiento como miembro de la Royal Society en 1974 y como profesor de física gravitacional en Cambridge tres años después, donde ocupó la prestigiosa cátedra Lucasiana de Matemáticas, anteriormente ocupada por Isaac Newton, son un reflejo de la importancia de su trabajo. Sus contribuciones a la ciencia fueron notables, a pesar de la ausencia de un Premio Nobel.
Vida personal y desafíos
La vida personal de Hawking fue tan compleja y fascinante como su carrera científica. Su primer matrimonio con Jane Wilde, con quien tuvo tres hijos, estuvo marcado por la progresión de su enfermedad y las demandas de su cuidado. Jane se convirtió en su cuidadora principal, brindándole un apoyo incondicional durante años. Sin embargo, la enfermedad y las presiones de su vida familiar llevaron a un punto de ruptura, culminando en su divorcio en 1995.
Posteriormente, Hawking se casó con Elaine Mason, su enfermera, una relación que estuvo envuelta en controversias. Acusaciones de abuso físico por parte de sus hijos empañaron este periodo de su vida. Después de divorciarse de Elaine, Hawking se reconcilió con Jane, su primera esposa, mostrando una faceta humana llena de altibajos y complejidades. Su vida personal refleja los desafíos de la enfermedad, el cuidado y la búsqueda de la felicidad en medio de la adversidad.
Sus relaciones personales muestran la complejidad de su vida, la carga emocional y las dificultades que enfrentó. Su historia es un testimonio de la vida humana, con sus alegrías y sus tristezas.
Un último trabajo y un posible Nobel póstumo
Antes de su muerte el 14 de marzo de 2018, Hawking dejó un último trabajo. Este artículo, coescrito con un profesor belga, titulado "Una salida serena: Flujo de acción cósmica", propone una forma de medir la existencia de universos paralelos. El artículo, publicado en arXiv, sugiere que el multiverso, predicho por el modelo del Big Bang, habría dejado huellas en la radiación cósmica de fondo, las cuales podrían ser detectadas.

Este trabajo postula una nueva forma de buscar evidencia del multiverso, una idea fascinante pero difícil de probar. Aunque esta teoría aún requiere más investigación y verificación, la posibilidad de encontrar evidencia de universos paralelos es una idea emocionante que podría revolucionar nuestra comprensión del universo. La publicación de este trabajo en arXiv, un repositorio de preimpresiones científicas, refleja el deseo de Hawking de compartir su trabajo incluso después de su muerte. Su trabajo podría haberle valido un Premio Nobel póstumamente, de haber sido comprobado.
La posibilidad de un Premio Nobel póstumo destaca el impacto de sus ideas y la búsqueda continua de la ciencia para confirmar sus teorías.
El futuro de la humanidad según Hawking
Hawking fue conocido no solo por sus contribuciones científicas, sino también por sus visiones sobre el futuro de la humanidad. Expresó su preocupación sobre las amenazas a nuestra supervivencia, incluyendo la guerra nuclear, las pandemias y los desastres naturales. Consideraba que la colonización del espacio, concretamente la Luna y Marte, era crucial para asegurar la supervivencia de la especie humana.
Hawking abogó por la exploración espacial como una forma de asegurar la continuidad de la vida humana. Consideraba que la Tierra es un planeta vulnerable y que la humanidad debe buscar nuevos hogares en el espacio para garantizar su futuro. Sus advertencias sobre los peligros que enfrenta la humanidad fueron un llamado a la acción, enfatizando la necesidad de una mayor cooperación y responsabilidad global.
Sus predicciones sobre el futuro de la humanidad nos instan a reflexionar sobre nuestro impacto en el planeta y la importancia de la exploración espacial.
Un científico que trascendió
Stephen Hawking fue un científico excepcional que trascendió las barreras de la ciencia para convertirse en un icono cultural. Su historia es un ejemplo de perseverancia, inteligencia y determinación. Su capacidad para comunicar ideas complejas de manera accesible inspiró a millones de personas en todo el mundo. Desde su obra Breve historia del tiempo hasta sus últimas investigaciones sobre el multiverso, su contribución a la ciencia y a la cultura popular es innegable. Su vida, marcada por la ELA, nos recuerda la fuerza del espíritu humano y la importancia de perseguir nuestros sueños, sin importar las dificultades que encontremos en el camino. Su impacto en el campo de la física, la cosmología y la divulgación científica seguirá resonando por generaciones. La historia de Stephen Hawking es una historia de triunfo sobre la adversidad, una historia que continúa inspirando a muchos.